¿Preparados para emergencias?

desastres

 

Desastres como el desbordamiento del río Ebro y un gran incendio forestal en Cáceres obligaron en 2015 a poner a prueba los sistemas españoles de respuesta a emergencias, movilizando a cientos de efectivos. Una nueva normativa que entra en vigor en 2016 modernizará las actuales políticas preventivas, basadas en una ley de 1985, mejorada desde entonces mediante el desarrollo normativo habitual, en forma de reglamentos y otras normas. El impacto económico de las emergencias y catástrofes en España alcanza los 400 millones de euros anuales, una cantidad escasa gracias a un Sistema Nacional de Protección lcentral petroquímica Daimiel Oil Company, en el pueblocastellanomanchego del mismo nombre. Al estallido siguió una marea de hidrocarburos y un grave incendio. La nube tóxica se dirigió a las viviendas del pueblo, puerta del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, un humedal único en Europa. Y la catástrofe tecnológica también afectó a infraestructuras como la red eléctrica, el sistema ferroviario y los gasoductos de la central.

Ante el desastre, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha decidió activar el Plan Territorial de Emergencias de Castilla-La Mancha (PLATECAM), pero a las pocas horas el Gobierno regional tuvo que solicitar la declaración de emergencia de interés nacional al Ministerio del Interior. Y se activó el denominado nivel 3, con el que el general jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME) tomó las riendas de la Dirección Operativa de la Emergencia, con todos los actores implicados. Había 200 muertos, 800 heridos y 3.000 evacuados.

En realidad, la Daimiel Oil Company no existe y el 9 de marzo no hubo ninguna explosión, sino el ejercicio anual Gamma de la UME, sobre una supuesta catástrofe tecnológica. En España no se ha declarado una emergencia de interés nacional en las últimas décadas, pero el simulacro permite entender cómo se activaría la operativa y qué instituciones estarían implicadas. En el ejercicio participaron 4.000 personas, 2.000 de ellas efectivos de la UME.

El resto del personal pertenecía a los cuerpos especialistas en defensa nuclear-biológica- química (NBQ) de las Fuerzas Armadas, a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a la Cruz Roja, a empresas y a varias organizaciones civiles. Los 4.000 participantes tuvieron que contener los vertidos tóxicos a las puertas de Las Tablas de Daimiel, apagar un incendio descontrolado en medio de una nube tóxica, rescatar a las víctimas en un entorno catastrófico e incluso apuntalar edificios catalogados como Bienes de Interés Cultural.

“Emergencias de interés nacional no ha habido ninguna desde la promulgación de la Ley en vigor de 1985, pero sí ha habido muchas emergencias nacionales, como el incendio de Cáceres, las inundaciones por el desbordamiento del Ebro o, en verano, la Operación Paso del Estrecho, que es la operación más grande a nuestros efectos, ya que implica un dispositivo para la entrada de tres millones de personas en tres meses”, explica el bioquímico Francisco Ruiz Boada, director de la División de Operaciones de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s