El Director de Seguridad y la nueva Ley de Seguridad Privada

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El Director de Seguridad desempeña su actividad profesional en la empresa privada y lo hace de acuerdo con la normativa reguladora de seguridad privada vigente en España, como son la Ley 23/1992, de Seguridad Privada y la normativa reguladora que deriva de ella, el Reglamento de Seguridad Privada (RD 2364/1994).

Para poder desempeñar sus funciones, el Director de Seguridad debe solicitar su habilitación profesional ante el Ministerio del Interior y cumplir los requisitos que establece la normativa para personal de seguridad privada.

Actualmente, este perfil profesional es obligatorio cuando la empresa cuenta con veinticuatro vigilantes de seguridad o más, o bien cuando por la actividad de la empresa, ésta obligada por normativa a disponer de un sistema o servicio de seguridad.

Normativa básica reguladora actual.

Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad Privada (LSP 23/1992) (BOE núm. 186, de 4 de agosto), modificada por el Real Decreto-Ley 2/1999, de 29 de enero; por la Ley 14/2000, de 29 de diciembre –artículo 85-; por el Real Decreto-Ley 8/2007, de 14 de septiembre y por la Ley 25/2009, de 22 de diciembre.

Real Decreto 2364/1994, de 9 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de Seguridad Privada (BOE núm. 8, de 10 de enero de 1995. Corrección de erratas en BOE núm. 20, de 24 de enero de 1995), modificado por el Real Decreto 938/1997, de 20 de junio; por el Real Decreto 1123/2001, de 19 de octubre; por el Real Decreto 277/2005, de 11 de marzo; por la Sentencia de 30 de enero de 2007, de la Sala Tercera del Tribunal Supremo; por el Real Decreto 4/2008, de 11 de enero; por la Sentencia de 15 de enero de 2009, de la Sala Tercera del Tribunal Supremo; por el Real Decreto 1628/2009, de 30 de octubre y por el Real Decreto 195/2010, de 26 de febrero.

Antecedentes.

Con la promulgación del Reglamento de Seguridad Privada en el año 1994, se completó el ciclo normativo de la seguridad privada, y se puso fin a la dispersión de normas vigentes, subsanando algunas de las lagunas existentes, así como los desfases producidos por la propia dinámica de la seguridad privada, en sus inicios por el año 1974, hasta la redacción de la Ley de Seguridad Privada en el año 1992, coincidiendo con los JJ.OO. de Barcelona’92.

A partir de su entrada en vigor, ha sido necesario realizar algunas modificaciones en ambas normativas jurídicas reguladoras, para que la figura del Director de Seguridad, como personal de seguridad privada, tuviera la relevancia que actualmente tiene, ya que inicialmente en la LSP 23/1992, la figura del Director de Seguridad no venía contemplada y en la primera normativa reguladora del año 1994, se contemplaba como una especialidad del Jefe de Seguridad.

Modificaciones vigentes de la normativa básica reguladora actual.

Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad Privada (LSP 23/1992).

Artículo 1.

1. La presente Ley tiene por objeto regular,…
2. A los efectos de la presente Ley, únicamente pueden realizar actividades de seguridad privada y prestar servicios de esta naturaleza !as empresas de seguridad y el personal de seguridad privada, que estará integrado por los Vigilantes de seguridad, los jefes de seguridad y los escoltas privados que trabajen en aquéllas, los guardas particulares del campo y los detectives privados.
3. …

Decreto-ley 8/2007, de 14 de septiembre, que modifica la Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad Privada, con el siguiente redactado:

“Artículo 1.

1. Esta ley tiene por objeto regular la prestación por personas,…
2. A los efectos de esta ley, únicamente pueden realizar actividades de seguridad privada y prestar servicios de esta naturaleza las empresas de seguridad y el personal de seguridad privada, que estará integrado por los vigilantes de seguridad, los vigilantes de explosivos, los jefes de seguridad, los directores de seguridad, los escoltas privados, los guardas particulares del campo, los guardas de caza, los guardapescas marítimos y los detectives privados.
3. …”

Real Decreto 2364/1994, de 9 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de Seguridad Privada.

Artículo 52. Disposiciones comunes.

1. El personal de seguridad privada estará integrado por: los jefes de seguridad, los vigilantes de seguridad y los escoltas privados que trabajen en las empresas de seguridad, los guardas particulares del campo y los detectives privados.

2. A efectos de habilitación y formación, se considerarán: a. Los escoltas privados y los vigilantes de explosivos y sustancias peligrosas como especialidades de los vigilantes de seguridad.

b. Los guardas de caza y los guardapescas marítimos como especialidades de los guardas particulares del campo.

c. Los directores de seguridad como especialidad de los jefes de seguridad.

3. Para el desarrollo de sus respectivas funciones, el personal de seguridad privada habrá de obtener previamente la correspondiente habilitación del Ministerio de Justicia e Interior,…

Real Decreto 4/2008, de 11 de enero, por el que se modifican determinados artículos del Reglamento de Seguridad Privada.

El artículo 52 queda redactado del siguiente modo:

«Artículo 52. Disposiciones comunes.

1. El personal de seguridad privada estará integrado por: los vigilantes de seguridad, los vigilantes de explosivos, los jefes de seguridad, los directores de seguridad, los escoltas privados, los guardas particulares del campo, los guardas de caza, los guardapescas marítimos y los detectives privados.

2. A los efectos de habilitación y formación, se considerarán: a. Los escoltas privados y los vigilantes de explosivos y sustancias peligrosas como especialidades de los vigilantes de seguridad.

a. Los escoltas privados y los vigilantes de explosivos y sustancias peligrosas como especialidades de los vigilantes de seguridad.  

b. Los guardas de caza y los guardapescas marítimos como especialidades de los guardas particulares del campo.

3. Para el desarrollo de sus respectivas funciones, el personal de seguridad privada habrá de obtener previamente la correspondiente habilitación o reconocimiento del Ministerio del Interior,…”.

Formación del Director de Seguridad.

Formación Básica.

La formación viene determinada por el Reglamento de Seguridad Privada, RD. 2364/1994, el cual especifica en el artículo 54, los requisitos específicos. (Modificado por el Real Decreto 4/2008, de 11 de enero), que:

1. Además de los requisitos generales establecidos en el artículo 53, el personal de seguridad privada habrá de reunir, para su habilitación, los determinados en el presente artículo, en función de su especialidad.

2. Vigilantes de seguridad,…;

3. Escoltas privados,…;

4. Jefes de Seguridad y Directores de Seguridad: estar en posesión del título de Bachiller, de Técnico Superior, de Técnico en las profesiones que se determinen, u otros equivalentes a efectos profesionales, o superiores.

 

Formación Complementaria.

La formación la determina el Reglamento de Seguridad Privada y la normativa que deriva de él, donde se especifica que para ejercer como Director de Seguridad hay que estar habilitado por el Ministerio del Interior, que fija un curso específico que se da en centros formativos autorizados.

LSP 2014 Inicio del “Cambio de rumbo”.

Con la aplicación de la nueva Ley de Seguridad Privada, que precisamente acaba de ver la luz esta misma semana, y su posterior reglamento regulador, que previsiblemente no estará disponible hasta mediados del año 2016, el Director de Seguridad previsiblemente verá aumentadas sus funciones y potencialidades con respecto a las otras figuras del personal de seguridad privada.

Proyecto de Ley de Seguridad Privada 2014.

Aspectos que deberíamos tener en cuenta en el Proyecto de Seguridad Privada y que, sin duda, marcarán un cambio de rumbo y de dimensionamiento en los próximos años, de la figura del Director de Seguridad como profesional de la Seguridad Privada.

Título III

Personal de seguridad privada.

Artículo 26. Profesiones de seguridad privada.

1. Únicamente puede ejercer funciones de seguridad privada el personal de seguridad privada, que estará integrado por los vigilantes de seguridad y su especialidad de vigilantes de explosivos, los escoltas privados, los guardas rurales y sus especialidades de guardas de caza y guardapescas marítimos, los jefes de seguridad, los directores de seguridad y los detectives privados.

2. Para habilitarse como vigilante de explosivos será necesario haber obtenido previamente la habilitación como vigilante de seguridad.

Para habilitarse como guarda de caza o guardapesca marítimo será necesario haberlo hecho previamente como guarda rural.

3. Para la prestación de servicios en infraestructuras críticas y en aquéllos que tengan el carácter de esenciales para la comunidad, así como en aquéllos otros que excepcionalmente lo requieran en función de sus características específicas, reglamentariamente se podrá incrementar la exigencia formativa al personal de seguridad privada encargado de su realización.

4. Reglamentariamente se regulará la obtención por el personal de seguridad privada de habilitaciones adicionales a las ya adquiridas. El desarrollo reglamentario contemplará la exclusión de los requisitos de formación ya acreditados y valorará para la adquisición de dicha habilitación adicional la experiencia acreditada en el desarrollo de funciones de seguridad privada.

5. La uniformidad, distintivos y medios de defensa de los vigilantes de seguridad y de los guardas rurales y sus respectivas especialidades se determinarán reglamentariamente.

Conclusión: Reafirma la figura del Director de Seguridad (DS), como profesional de la seguridad privada, con un inicio en el año 2008, con la publicación del RD 4/2008, de 11 de enero, dónde se contemplaba por primera vez al DS., como personal de Seguridad Privada.

Artículo 29. Formación.

1. La formación requerida para el personal de seguridad privada consistirá:

a. Para los vigilantes de seguridad, vigilantes de explosivos, escoltas privados, guardas rurales, guardas de caza y guardapescas marítimos, en la obtención de la certificación acreditativa correspondiente, expedida por un centro de formación de personal de seguridad privada que haya presentado la declaración responsable ante el Ministerio del Interior o el órgano autonómico  competente, o de los correspondientes certificados de profesionalidad de vigilancia y seguridad privada y guarderío rural y marítimo, que establezca el Gobierno a propuesta del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, o del título de formación profesional que establezca el Gobierno a propuesta del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. En estos dos últimos casos no se exigirá la prueba de comprobación de conocimientos y capacidad a que se refiere el artículo 28.1.i).

b. Para los Jefes y Directores de Seguridad, en la obtención bien de un título universitario oficial de grado en el ámbito de la seguridad que acredite la adquisición de las competencias que se determinen, o bien del título del curso de dirección de seguridad, reconocido por el Ministerio del Interior. 

c. Para los detectives privados, en la obtención bien de un título universitario de grado en el ámbito de la investigación privada que acredite la adquisición de las competencias que se determinen, o bien del título del curso de investigación privada, reconocido por el Ministerio del Interior.

Conclusión: Visualiza un cambio cualitativo y de reconocimiento profesional; se refuerza la figura del Director de Seguridad en dos vías, como profesional en su ámbito y ante la organización donde desarrolla su actividad.

Capítulo II. Funciones de seguridad privada.

Artículo 36. Directores de Seguridad.

1. En relación con la empresa o entidad en la que presten sus servicios, corresponde a los directores de seguridad el ejercicio de las siguientes funciones:

a. La organización, dirección, inspección y administración de los servicios y recursos de seguridad privada disponibles.

b. La identificación, análisis y evaluación de situaciones de riesgo que puedan afectar a la vida e integridad de las personas y al patrimonio.

c. La planificación, organización y control de las actuaciones precisas para la implantación de las medidas conducentes a prevenir, proteger y reducir la manifestación de riesgos de cualquier naturaleza con medios y medidas precisas, mediante la elaboración y desarrollo de los planes de seguridad aplicables.

d. El control del funcionamiento y mantenimiento de los sistemas de seguridad privada.

e. La validación provisional, hasta la comprobación, en su caso, por parte de la Administración, de las medidas de seguridad en lo referente a su adecuación a la normativa de seguridad privada.

f. La comprobación de que los sistemas de seguridad privada instalados y las empresas de seguridad privada contratadas, cumplen con las exigencias de homologación de los organismos competentes.

g. La comunicación a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad competentes de las circunstancias o informaciones relevantes para la seguridad ciudadana, así como de los hechos delictivos de los que tenga conocimiento en el ejercicio de sus funciones.

h. La interlocución y enlace con la Administración, especialmente con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, respecto de la función de seguridad integral de la entidad, empresa o grupo empresarial que les tenga contratados, en relación con el cumplimiento normativo sobre gestión de todo tipo de riesgos.

i. Las comprobaciones de los aspectos necesarios sobre el personal que, por el ejercicio de las funciones encomendadas, precise acceder a áreas o informaciones, para garantizar la protección efectiva de su entidad, empresa o grupo empresarial.

2. Los usuarios de seguridad privada situarán al frente de la seguridad integral de la entidad, empresa o grupo empresarial a un Director de Seguridad cuando así lo exija la normativa de desarrollo de esta ley por la dimensión de su servicio de seguridad; cuando se acuerde por decisión gubernativa, en atención a las medidas de seguridad y al grado de concentración de riesgo, o cuando lo prevea una disposición especial.

Lo dispuesto en este apartado es igualmente aplicable a las empresas de seguridad privada.

3. En las empresas de seguridad el Director de Seguridad podrá compatibilizar sus funciones con las de Jefe de Seguridad.

4. Cuando una empresa de seguridad preste servicio a un usuario que cuente con su propio Director de Seguridad, las funciones encomendadas a los Jefes de Seguridad en el artículo 35.1 a), b), c), y e) serán asumidas por dicho Director de Seguridad.

5. El ejercicio de funciones podrá delegarse por los Directores de Seguridad en los términos que reglamentariamente se disponga.

Conclusión: Adquiere mayor relevancia y más carga de trabajo en contenidos; articulado muy importante, ya que por primera vez se puede visualizar el “Cambio de rumbo” y su diferenciación profesional, a partir de sus funciones y tareas con respecto a anteriores normativas reguladoras, así como de otras figuras del personal de la seguridad privada.

 

Título IV

Servicios y medidas de seguridad.

Capítulo I. Disposiciones comunes.

Artículo 38. Prestación de los servicios de seguridad privada.

1. Los servicios de seguridad privada se prestarán de conformidad con lo dispuesto en esta ley, en particular en sus artículos 8 y 30, y en sus normas de desarrollo, con arreglo a las estipulaciones del contrato, así como, en su caso, con la autorización concedida o declaración responsable presentada.

2. Los servicios de seguridad privada se prestarán únicamente por empresas de seguridad privada, despachos de detectives y personal de seguridad privada.

3. Reglamentariamente se establecerán las condiciones y requisitos para la subcontratación de servicios de seguridad privada.

4. Los vigilantes de seguridad, vigilantes de explosivos, escoltas privados y jefes de seguridad desempeñarán sus funciones profesionales integrados en las empresas de seguridad que les tengan contratados.

5. Los Directores de Seguridad de las empresas de seguridad privada y de las entidades obligadas a disponer de esta figura, conforme a lo dispuesto en el artículo 36, desempeñarán sus funciones integrados en las plantillas de dichas empresas.

6. Los guardas rurales podrán desarrollar sus funciones sin necesidad de constituir o estar integrados en empresas de seguridad, prestando sus servicios directamente a los titulares de bienes y derechos que les puedan contratar, conforme a lo que se establezca reglamentariamente, cuando se trate de servicios de vigilancia y protección de explotaciones agrícolas, fincas de caza, en cuanto a los distintos aspectos del régimen cinegético, y zonas marítimas protegidas con fines pesqueros.

7. Los detectives privados ejercerán sus funciones profesionales a través de los despachos de detectives para los que presten sus servicios.

Conclusión: Refuerza el posicionamiento del Director de Seguridad y su protección en la toma de decisiones; se integra normativamente la figura del Director de Seguridad en la estructura organizativa de la empresa donde desempeña sus funciones.

Capítulo IV. Medidas de seguridad privada.

Artículo 52. Tipos de medidas.

1. A los exclusivos efectos de esta ley, se podrán adoptar los siguientes tipos de medidas de seguridad, destinadas a la protección de personas y bienes:

a. De seguridad física, cuya funcionalidad consiste en impedir o dificultar el acceso a determinados lugares o bienes mediante la interposición de cualquier tipo de barreras físicas.
b. De seguridad electrónica, orientadas a detectar o advertir cualquier tipo de amenaza, peligro, presencia o intento de asalto o intrusión que pudiera producirse, mediante la activación de cualquier tipo de dispositivos electrónicos.
c. De seguridad informática, cuyo objeto es la protección y salvaguarda de la integridad, confidencialidad y disponibilidad de los sistemas de información y comunicación, y de la información en ellos contenida.
d. De seguridad organizativa, dirigidas a evitar o poner término a cualquier tipo de amenaza, peligro o ataque deliberado, mediante la disposición, programación o planificación de cometidos, funciones o tareas formalizadas o ejecutadas por personas; tales como la creación, existencia y funcionamiento de departamentos de seguridad o la elaboración y aplicación de todo tipo de planes de seguridad, así como cualesquiera otras de similar naturaleza que puedan adoptarse.
e. De seguridad personal, para la prestación de servicios de seguridad regulados en esta ley, distintos de los que constituyen el objeto específico de las anteriores.

2. Las características, elementos y finalidades de las medidas de seguridad de cualquier tipo, quien quiera que los utilice, se regularán reglamentariamente de acuerdo con lo previsto, en cuanto a sus grados y características, en las normas que contienen especificaciones técnicas para una actividad o producto. Asimismo dichas medidas de seguridad, medios materiales y sistemas de alarma deberán contar con la evaluación de los organismos de certificación acreditados en el momento de su instalación y tendrán vigencia indefinida, salvo deterioro o instalación de un nuevo sistema, que deberá ser conforme a la homologación que le resulte aplicable.

Conclusión: Las reformas del Código Penal, sobre la “Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas”, así como la aparición en escena de la figura del “compliance officer”, obliga a los Directores de Seguridad a una remodelación de la función de seguridad integral corporativa, y disponer de las medidas necesarias destinadas a la protección de personas y bienes.

 

Conclusiones finales:

Posiblemente, la nueva LSP y su posterior normativa reguladora nos aportará un cambio de rumbo en nuestra profesión:

Reafirmación de la figura del Director de Seguridad (DS), como profesional de la seguridad privada.

Doble accesibilidad a la profesión desde distinto nivel formativo; aunque para ello, será necesaria la intervención del Ministerio de Educación, así como del de Interior regulando dichos estudios.

Mayor notoriedad, con más funciones y carga de trabajo.

Mayor seguridad jurídica en el desempeño de sus funciones profesionales.

Refuerza el posicionamiento del Director de Seguridad en la estructura organizativa de la empresa en la que realiza sus funciones.

Refuerzo en la adopción de medidas de seguridad privada, que nos obligará a una remodelación de la función de seguridad integral corporativa, y disponer de las medidas necesarias destinadas a la protección de personas y bienes.

 

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